6.13.2006

Sexo, luego existo*

Hoy cuando paso por la Javier Prado, veo un panel enorme que dice “Estoy corriendo porque quiero tener mejor sexo”. La palabra “sexo” resalta más que cualquier otra palabra en el panel y hace que ese panel, además de por ser naranja, resalte entre todos los otros paneles de la Javier Prado. Como parte de la misma campaña, escucho a un sujeto en la radio repitiendo una y otra vez la palabra “sexo”; lo primero que pensé en ese momento fue “qué atrevido, me gusta”.

Personalmente, me parece divertido cómo el sexo puede ser capaz de reunir tantas opiniones distintas, cómo es capaz de movilizar masas enteras y llamar la atención con tanta facilidad. Además, es tan inspirador que ha permitido ser la base de tantas piezas de arte: desde la literatura, hasta el cine; desde la pintura, hasta la música, pasando por la escultura. Es tan poderoso que ha logrado marcar la historia en un antes, un después y hasta en un post-después. Curiosamente, siempre siendo igual, pero siempre hay un nuevo “destape” que marcará una nueva etapa en donde miraremos distinto la sexualidad.

Rober Darnton, en su artículo “Sexo para pensar” afirma que “el sexo no es simplemente el tema sino la herramienta que se emplea para destapar la cubierta de las cosas y explorar sus mecnismo internos (…) ayuda a que las cosas adquieran un sentido”.

En mi opinión,no creo que el sexo sea capaz de darle sentido a todas las cosas, pero no descarto que son muchas las que pueden ser enfocadas a partir del sexo. Como también lo dice Darnton, en su artículo, el sexo es una forma de descubrir distintos patrones culturales. A partir de ahí, desprendo que también podría descubrir patrones de vida, com podría ser, mi vida.

Si yo trazara mi vida a partir del sexo, no vería una línea recta, ni tampoco una sola línea. Sin darme cuenta (porque al comienzo no me daba cuenta), el sexo llegó a mí de distintas partes y de distintas maneras.

El Enfer (también llamado el Villa María)

A pesar de estar en el 2005, el Villa María no puede jactarse de ser un colegio del siglo XX. La educación que recibí en este colegio es casi comparable a la Francia del siglo XVIII.

“La religión, no el sexo, determinaba las principales líneas de demarcación de lo ilícito” (Darnton, 1994)

Estábamos vigiladas por monjas que nos obligaban a vernos como ellas. Podría citarlas de memoria cuando decían “¿por qué tener la falda tan alta en un colegio de mujeres? ¿A quién van a impresionar?”. Como consecuencia, nos obligaban a tener la falda a la mitad de la rodilla, las medias, ligeramente más abajo permitiendo mostrar una pequeña franja de pierna. La blusa, nunca fuera de la falda y la chompa, si la tenías puesta, debidamente abotonada.

Vivíamos regidas bajo los 10 mandamientos, los cuales me obligaron a, varias veces, confesarme por “haber tenido pensamientos impuros” (y cuando una vez tuve que decir “haber cometido actos impuros”, lo hice con la cara colorada y casi convencida de que nunca lo volvería a hacer por no poder soportar la idea de tener que decírselo al Padre cada vez que ocurriese de nuevo). Para esto, “pensamientos impuros” era un eufemismo para “sexo”, ya que esta palabra no era parte del vocabulary que aprendíamos en el colegio.

Nuestras clases de eduación sexual empezaron, creo, en cuarto de primaria. Alguien tenía que decirnos qué estaba por empezar a ocurrir con nuestro cuerpo. Obviamente, lo hicieron con videos, no tenían pierde. Al final de la exposición, cada una recibió una toalla higiénica de regalo, la que fue para muchas su “primera mimosa”. En mi caso, la utilicé para ver si lo que decía la publicidad era cierto, le eché aceptil rojo y comprobé su absorvencia.

De ese tema, no se avanzó mucho más por bastante tiempo. En quinto de primaria seguían hablando de la menstruación como si eso fuera el único contacto que ibamos a tener con el sexo en toda nuestra vida. Luego empezaron a hablarnos del hombre, como si recién se hubieran acordado que Dios también creo un Adán. Primero, usaron diapositivas ilustradas, luego videos ochenteros que hablaban de las relaciones en pareja. Ya estabamos más cerca (también, ya teníamos 15 años).

Una vez que ya sentíamos la evolución, entramos a cuarto de media con la clase de religión de Sister Isabel. Sister Isabel nos dijo que las relaciones sexuales debían reservarse para después del matrimonio y, únicamente, con fines reproductivos. Para ese momento, pensaba “Dios, yo te adoro, pero esto se está volviendo difícil”. Finalmente, Sister Isabel se coronó con el video de “Vírgenes recicladas”. En este video, adolescentes daban testimonio de cómo se habían dado cuenta que tener relaciones sexuales fuera del matrimonio había sido un error, pero estaban decididos a reiniciar su vida y a sentirse vírgenes nuevamente y esperar a contraer el sagrado sacramento. O sea, se mintamos porque ESO nunca pasó.

Cuando pasó cuarto de media, llegó en quinto la Sister Patricia con su clase de educación sexual. Nos enseñó la forma de tener relaciones sexuales sin la necesidad de buscar la reproducción, habló de los métodos naturales y, brevemente, de los descartados métodos artificiales. La clase se aguantaba la risa cuando nos decían que podíamos evitar el embarazo dependiendo de nuestra mucosidad cervical, la cual debíamos tomar con nuestros dedos y ver qué tanto se estiraba para saber si estábamos en nuestros días fértiles.

Felizmente, el Villa María era un colegio y no un internado. Podíamos tener contacto con el mundo exterior; es decir, el mundo real.

En la parte alta de la Biblioteca, mi casa

Mi primer contacto con la literatura erótica fue en mi casa, aunque no fue precisamente literatura lo que encontré. El librito se llamaba “El SEXO de Fontanarrosa” y eran unos cómics underground donde el tema central era el “destape” sexual en Argentina. No sé por qué me gustaba revisar una y otra vez este libro de historietas que estaba guardado detrás de una puerta en nuestro estante de libros. Los dibujos, como dibujos, eran realmente feos. Las mujeres tenían los senos, o muy en el estómago, o muy en el cuello; los hombres tenían grandes narices y panzas deformes. Y los chistes… no eran chistosos.

- “Vieja, con este calor… ¡Qué lindo sería tener un negro grandote que te abanique”
“Aunque no te abanique, viejo… aunque no te abanique”

- “Viejo… hay momentos en la vida donde uno tiene que reflexionar sobre los cambios que se orginan, las mutaciones sociales, la caducidad de ciertas convenciones, el despertar de sensaciones imaginarias… Bueno, la nena te va a mostrar la mallita que se compró para este verano”.

- “Hay indicios de que estoy comenzando a ser un artista realmente famoso, Raquel. Ya se comenta que soy marica.”

Fontanarrosa, 1987

No fue hasta muchos años después que por fin pude comprender la mayoría de los chistes de este libro. Por mucho tiempo culpé a al humor argentino: “se ríen de cualquier cosa”, pensaba. Esto alimentado también por los chistes de Les Luthiers que mi padre escuchaba en el carro. “Se llamaba Oblongo, que en dialecto suahili quiere decir más largo que ancho… (risas de fondo)”. Nada. Vivía rodeada de sexo y yo ni me inmutaba.

Varios años más tarde, salí del estante de libros y pasé a la biblioteca de mi madre. Ya en el colegio me empezaban a hablar de sexo pero sospechaba que la información me llegaba incompleta. Sumado a esto, estaba la televisión y el cine, que sin ser pornográfica, me daba a entender que la vida era totalmente distinta a los libros de religión.

Aparentemente, y yo tardé en darme cuenta, el trabajo de mi madre giraba en torno a la sexualidad. Los libros que tenía en su biblioteca hablaban de género, los derechos humanos, los derechos de la mujer y el niño, salud reproductiva, enfermedades venéreas, estudios de población, etc. Además, había colocado, estratégicamente, libros de educación sexual para adolescentes que yo devoraba como un niño leería hoy el último libro de Harry Potter. Además, esa colección era como mi pequeño Labrouse, recurría a él siempre que tenía una duda y lo mejor de todo, era que siempre la resolvía. Extrañamente (o quiza por este mismo motivo), nunca conversé de esto con mis padres. Nunca lo vi tan necesario.

Volviendo a la biblioteca de mi madre, un tema recurrente llamó también mi atención: la igualdad de género, los derechos de la mujer.

Todos somos sexuales

La historia moderna dice que la liberación femenina se inició con la aparición de la píldora. A partir de ese momento, la mujer podía decidir libremente si tener o no relaciones sexuales sin preocuparse de un posible embarazo. Sin embargo, en la literatura francesa, la liberación de la mujer empezó mucho antes, aunque también con un método anticonceptivo.

“Ante el carácter de la demografía y de la obstetricia del siglo XVIII, los cálculos de Thérese resultan perfectamente comprensibles, igual que su respuesta: masturbarse primero, y luego el control natal a través del coitus interruptus al final.” (Darnton, 1994)

A partir de los libros de mi madre y de ella como mujer, adquirí un pensamiento distinto al aprendido en el colegio. En las misas del día de la madre, cantábamos una canción que decía lo siguiente:

Porque lavaba, también cocinaba
Reía y lloraba
Sin preocupación
Y también por su hijo luchaba
Para hacer que el mundo fuera mejor

Era una canción dedicada a María, el modelo de mujer de toda buena villamariana. Sin embargo, el discurso de esa canción –la que además cantábamos con mímicas en donde restregábamos ropa y removíamos ollas- era realmente machista y. Aunque nunca tuve un discurso feminista porque tampoco llegué a pensar que eramos mejores que los hombres, yo sabía que, a pesar de no poder definir su profesión, ya no quería ser como María, sino como mi madre.

Hoy día entré al baño y encontré una de las revistas de mi hermana. La tomé pensando que me ayudaría a probar un punto en mi ensayo. Titulares de portada:
Sex Tricks. Needed: a few simple props and a very naughty attitude
What he’s really thinking after sex


Unas horas más tarde, veo a mi hermana arreglándose para salir. Mi mamá la mira y empieza a criticar que su polo tiene ya demasiado escote, a lo que mi hermana le responde “si las tenemos al frente y al centro, es para que las miren”. Mi mamá se ríe. Esto no se lo enseñó ella, se lo enseñó Cosmopolitan.

El sexo nos hará libres

Finalmente, contra viento y marea (siendo viento el colegio y marea, mi padre quien aún cree que una señorita no debe ir a la casa del enamorado) dejé de leer, hablar y oir de el sexo y empecé a escribir, hablar y oir de mi sexo.

Dado que mi liberación fue paulatina, el cambio no fue tan drástico como quien, luego del primer orgasmo, abre los ojos y empieza filosofar en la cama. Sin embargo, han pasado algunos años después de mi primera relación sexual y no dejo de comprobar que el sexo sigue dándome qué pensar.

-----------------------------------------


*Ensayo que, como parte del curso de Etica, presenta la alumna Daniela - octubre de 2005
* Entiéndase el sexo, no como el puro y duro hecho de tener relaciones sexuales, sino como la serie de descubrimientos que giran en torno a el y a la sexualidad en general.

24 comments:

  1. Muy buen ensayo (me leí todo...)
    Yo también estudié en colegio de curas y de sólo varones. El sexo era tabú. Ibamos a misa todos los miércoles en la mañana y nos obligaban a confesarnos. Tenía 11 años. Demasiado ignorante en cuestiones de sexo.
    Un día en el confesionario le dije al cura que había fornicado (creyendo que esa era la palabra correcta de masturbación) y éste sacó la cabeza para mirarme bien la cara. Me mandó a rezar un millón de avemarías, por decir un número.
    Mientras un compañero con el mismo pecado masturbatorio rezó mucho menos que yo, me indigné por la poca equidad de las sentencias...
    Hoy soy agnóstico.
    Ese cura se casó con la secretaria del cole a quien se levantaba cada vez que podía...en fin...
    Abrazos

    ReplyDelete
  2. nah! el sexo no es la gran cosa. comer, dormir... es parte de nuestras vidas como cualquier otra cosa que los humanos hacemos. Punto. Si lo tratamos como algo mas, le damos una categoria que no tiene.

    ReplyDelete
  3. Interesante
    Yo estudié en un colegio evaangélico y la perspectiva era casi la misma. La única diferencia es que allí, cuando se mencionaba la palabrita, nos obligaban a perder clases para escuchar el templo, que vendría a ser como una misa católica sin imágenes y donde sólo se escucha alabado, santísimo, pare de sufrir, a fin de exculpar nuestros "pecados"

    ReplyDelete
  4. Concuerdo con gamma. El sexo está sobrevalorado (ojo, no es lo mismo sexo a hacer el amor).
    De otro lado, la iglesia es idiota, y va en contra de la misma naturaleza.
    Sexo sólo para procrear? ni los delfines caraxo!!!

    ReplyDelete
  5. Alumna Daniela, ha aprobado con 18 en la materia de ...en fin, creo que podría haber servido para cualquier otro curso además de ëtica.

    Me haz hecho reír mucho y he sentido una suerte de nostalgia por tiempos idos. Yo también husmeaba en la biblioteca de mi padre y así descubrí su colección de "Fascinum", revista de sexología publicada a mediados de los 70´s por Marco Aurelio Denegri, ya se imaginarán la copiosa información que contenía.

    Los Luthiers también forman parte de la banda sonora de mi vida, La Tanda, Consejos para Padres,La Gallina dijo Eureka y Cartas de Color son parte de un disco extraordinario que llegó casi clandestinamente a mis manos y fue la música de fondo en algunas reuniones chupísticas.Escucharlos con unas cervezas demás es una experiencia inolvidable.

    Yendo al tema de fondo, no deja de sorprenderme que tu madre, una persona de espíritu liberal sin lugar a duda haya consentido enviarte a un antro oscurantista como el Villa Maria en donde forman a las niñas para ser madres abnegadas y punto.Hagan una estadística de las egresadas del Villa María que pasan los 30 años y estan divorciadas y verán que no son un desdeñable número.

    Pienso que es básico entender el sexo no solo como un elemento de disfrute,tampoco meramente como un elemento reproductivo sino más bien como un componente insustituíble de nuestra realización personal.Desconfío mucho de la gente que dice"para mí el sexo no es importante". Pienso que se trata de gente que guarda algun tipo de experiencia desgradable en su interrelación con pares del otro sexo o simplemente no conoce a fondo las inacabables posibilidades de goce y disfrute que le ofrece el conocimiento de su propio cuerpo.

    Es un tema inacabable pero no por eso deja de ser interesante que lo refresques de una manera ágil y cálida.

    Saludos/Schatz

    ReplyDelete
  6. la categoría de interesante... es por el rubro de MALO, OCULTO, TABU, PROHIBIDO... cuando se puede tratar de algo natural

    ReplyDelete
  7. MUy buen ensayo. Realmente que diferencia tu colegio con el mío (Newton) que era laico y mixto. Desde muy temprana edad nos impartieron cursos de educación sexual y nos lo hicieron tomar como la cosa más natural del mundo. Nos animaban a preguntar de todo y nos contestaban francamente. Como debía ser.

    Creo que aparte del buen inglés, la buena educación sexual es algo que debo agradecerle al cole.

    ¿Qué nota te pusieron? Digo, un 20 no caería mal por ese ensayo tan bien redactado.

    ReplyDelete
  8. En el curso de Marco Legal Publicitario, que llevé hace un tiempo, hubo una discusión sobre el comercial de "CLIMAX", "alcánzalo!!!...". Las integrantes, sobre todo mujeres, fornicaban con sus palabras: "Qué ajjco ese comercial", "Yo jamás compraría esa bebida tan repugggnante", "y eso lo pueden ver los niños!!".

    La verdad es un comercial malo, pero el comentario que hice aquel día, hizo que muchos y muchas se pusieran con la cara de un opus dei leyendo el Código Davinci.

    "Si por mi fuera, que los niños tengan sexo libre"

    Ahora trabajo con la profesora de ese curso. Pero no precisamente por eso.

    ReplyDelete
  9. alexander, mucho aldous huxley para ti. El mundo feliz no existe... not yet.

    ReplyDelete
  10. Ala Mu, que paja tu ensayo...

    Aunque por ahí que estamos en desacuerdo con algunas cosas...

    ReplyDelete
  11. Hola, el ensayo está muy bueno. Como aporte extra, hubiese podido echarle un vistazo al brazo de la psicología llamado "Psicoanálisis" cuyo padre es Sigmund Freud. Ésta rama predica en pocas palabras que el origen de los traumas, deseos ocultos, frustraciones y demás actos del hombre tienen un componente completamente sexual que yace en el inconsciente humano. Suerte!

    ReplyDelete
  12. Que tal volada. El sexo es lo máximo, ahora hay que ver bien con quien lo haces.

    ReplyDelete
  13. Yo también fui educado en un colegio religioso. Habían profesoras y profesores, también monjas y curas, pero no eran la mayoría. El sexo después del matrimonio era algo que también se proclamaba pero para los profesores la historia era otra. Igual no considero que nos dieran una educación completa o útil respecto a ese tema. Aprendí más con un libro que me regaló mi tío a los 16 (creo que todos hemos curioseado literatura al respecto alguna vez).

    Del sexo nacen muchos temas interesantes y de inmensa relevancia social como lo son el de inequidad y desigualdad de género, discriminación de la mujer, derechos sexuales, etc. que tu has mencionado.

    Dato curioso de mi clase de Sexualidad Humana que me encuentro cursando este ciclo: en China llevan de paseo a los mas pequeños a templos decorados con imágenes que representan diferentes poses sexuales, lo cual se toma con absoluta naturalidad, respondiendo además cualquier curiosidad de los niños con absoluta sinceridad.

    Mmm...Por que?

    ReplyDelete
  14. Me ha encantado tu ensayo.

    En fin considero que el sexo debe ser tomado como natural, pero eso no es fácil en donde vivimos.

    Prontooo, prontooo!

    Y...

    El psicoanálisis ya no es una rama de la psicología. Mejor dicho lucha por liberarse. Ya que la psicología estudia el yo. Y el psicoanálisis el sujeto. La cosa es que el psicoanálisis tiene una postura muy interesante sobre el sexo. Y no solo Freud...

    Nada más

    ReplyDelete
  15. Van casi las 2 y media AM y no pego un ojo, sólo pasaba por tu calle.
    Saludos.

    ReplyDelete
  16. muerte a las monjas!!!!

    mi vieja estudio en el mismo colegio...y hasta ahora las odia!

    ReplyDelete
  17. Algunas aclaraciones:

    1. dado que no creo que mi colegio me cagó en ningún sentido, no tengo nada al contrario. Como dije, al menos no es un internado. Y me dio grandes amigas y su buena formación más.
    2. Me saqué 18. Lo que me parció genial.
    3. de acuerdo con schatz, me parece que el sexo es parte de nuestra persona, nuestra sexualidad nos construye y no podemos negarla. Hacerlo es reducirlo al puro hecho de "consumar", y no creo que sea así (opiniones personales, siempr)
    4. Lo mismo con freud. No escribo sin saber, por eso no quiero entrar a detalles. Para mi curso de ética, también leimos a Freud pero creo que preferí no hacer ensayos sobre él, porque no basta con un libro para entenderlo.
    5. Y a mi profesor también le sorprendió que mi madre me metiera al Villa María. Y puede ser, pero otras veces me sorprender que ella haga lo que hace.

    ReplyDelete
  18. This comment has been removed by a blog administrator.

    ReplyDelete
  19. Anonymous8:20 pm

    Me gusto tu ensayo pero gracias a Dios el villamaría ya no es así (por lo menos en chile) a pesar de que el tabú en algo se mantiene (y todavía se canta la cancioncita xD) nos forman para ser ante todo mujeres, con ideales distintos del solo ser madres abnegadas... Pero concuerdo que le falta apertura...

    ReplyDelete
  20. No quieres trabajar en El Comercio escribiendo columnas?

    Excelente. Y mucho mejor que mucahs cosas que he leído al respecto en revistas o periódicos.

    ReplyDelete
  21. Querida Mu, tocaya, realmente tu ensayo estuvo excelente. Te pondría 30 en mi curso, si tuviera que evaluarlo. ¿No has pensado en publicarlo en algún sitio más allá de tu blog?

    Definitivamente, me quito el sombrero.

    ~ El Doc

    ReplyDelete
  22. Hola, hice un ensayo parecido, en realidad creo que hemos vivido lo mismo... eso del artículo Sexo para Pensar me suena tan conocido... creo que ya sé en qué universidad estudiaste...

    ReplyDelete