3.30.2007

(no se me ocurrió título para esto)

Hace años me fui a Tarapoto con mi hermana y mi madre.

Viajamos en uno de estos aviones que tienen todo el equipaje al medio, y te sientas como en un bus con los asientos mirando al medio. Como no había mayor diversión, ni nada que degustar más que caramelos de limón, decidí contar.

Cuando aterrizamos, justo llegué a mil.

Justito.

No sé porqué quise contar esto.

7 comments:

  1. weno, pa poder decir que si julio verne tuvo sus mil leguas de viaje submarino, muuuuuuu tuvo sus mil numeros de viaje tarapotiño!!!
    (digo..no???)
    PD: porque no le pones de título, a AIRMUUUUUU, llegamos a tarapoto en mil números, si llegamos en mil uno...mmmmm...la pizza es gratis? jejeje (y que los martes y jueves sean dos por uno -toy divagando, lo acepto!!-)

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  2. alfredo2:33 pm

    porque llegar a mil siempre es importante

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  3. Generalmente yo cuento algo para distraerme cuando estoy esperando algo o sino cuando quiero aburrirme tantoq ue me quede dormida....

    Aparte de eso pocas veces cuento... Seguro tenias ganas de simplemente contarnos algo...

    Un beso,

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  4. JAJAJAJAJAJAJa hace tiempo que no me reia tanto leyendo un blog, oshe MU tienes un estilo bastante interesantón si fuera editora te publicara, pero no tengo ni pa publicarme yo. Me gustó en especial lo del caldo d gallina, es tu dibujo?
    visitame un dia pes, salu2!

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  5. Imaginate si me hubiese puesto a contar en mis 18 horas de puerta a puerta hasta Amsterdam... 10,000 se hubiese quedado corto y mi aburrimiento hubiese sido insondable.

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  6. Jajaja... cuento igual cuando viajo a Cañete... pero despues de los 3000 me detengo...

    Es que ya aburre.

    Slaudos.

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